Doce centímetros de largo

-¡Ay Dios mío! «Nachito» ¿Qué es eso?
– Ombe tía, ombe tía sal, sal de aquí.

Pero a ella los ojos le brillaban y con las manos en la boca no salía del asombro y tampoco del baño.
Después que aquella mujer nos relatara ese episodio, nunca volveríamos a ver a ese “niño” con los mismos ojos, ya que ningún miembro de la familia dejaría de imaginarse el tamaño de aquel miembro.

Me impresiona el poder de especulación que puede contener un título. Apenas empecé a decir que mi próximo artículo se llamaría: “Doce centímetros de largo”, las personas quedaban sorprendidas y al tiempo que soltaban una carcajada me decían:

-Ándale Carolina, ya vas a empezar con las vulgaridades. (Mamá)
– Publícalo ¡ya! Que me quiero morir de la risa, estoy intrigada. (Fan)
– Mierda, ésta vez si me vas a meter en ese blog di que el mío mide 25 centímetros. (Hermano)

Hay de todos los tamaños, colores, texturas y grosores. A las mujeres nos encantan y siempre andamos buscando unos que se ajusten perfectamente a nuestra horma. A las jóvenes les gusta sentirlos muy largos y no pueden estar un fin de semana sin tenerlos debajo de su cuerpo. Por otro lado, las ejecutivas por orden de su jefe tienen la obligación de utilizarlos todos los días, es su deber. Por eso se aburren y los fines de semana para librarse de ellos dicen la famosa frase: “tengo dolor de cabeza”. Y las viejitas solo usan pantuflas porque ellas por su avanzada edad no podrían soportar esas cosas tan largas, aunque de pronto en un futuro cuando inventen una pastilla para soportar el dolor de tacón, los volverán a usar.

Los zapatos de tacón son un tipo de calzado que se caracteriza por elevar el talón sobre la altura de los dedos de los pies. Se deriva de la palabra “Taco” que se asocia con un cilindro rígido más largo que ancho. Diseñadores de moda como Jimmy Choo y Gucci consideran que un zapato con menos de 6 centímetros es ‘tacón bajo’, mientras que un entre los 6 y los 8.5 centímetros es de ‘tacón mediano’, y cualquiera que pase de los 8.5 centímetros es entendido como ‘tacón alto’. Pero yo digo que aunque existen de todos los tamaños el ‘tacón perfecto’ debe medir 12 centímetros cuando está “dormido”, porque apenas lo despiertan puede aumentar de 2 a 5 centímetros más.

Manuela Palma Derecha y su prima Socorro Palma Zurda eran las eternas amigas de «Nachito», y cuando mi mamá entró al baño lo vio muy entretenido jugando con ellas. Esa señora quedó sorprendida, porque según ella para la poca edad de «Nachito» lo tenía grande, tanto que la dejó obnubilada. Salió de aquel baño con los ojos vidriosos y cómo era un 31 de diciembre, toda mi loca familia estaba en la terraza.

– Ajá «Gorila» ¿Qué te pasó? (Gorila le dicen las hermanas a mi mamá porque cuando estaba pequeña era gorda).
– Anda mija es que entré al baño y le vi el “taco” a «Nachito» en todo su esplendor.
– (Carcajadas)
– Ay no, ese niño va a tener una cosa exagerada, la novia que tenga ese pelao va a sufrir.

En ese instante llegó «Nachito» a la terraza.
– Hey tía deja de decir eso hombe.
– (Carcajadas) mijo tú procura escoger de novia a una mujer que sea profunda… de sentimientos, para que pueda aguantarse ese voltaje.

Obviamente todas las primas estábamos escuchando aquella anécdota. Nosotras para esa época tendríamos catorce años, la edad de la curiosidad. Desde ese día «Nachito» no podía caminar tranquilo sin que una tía le agarrara el “taco” y le dijera:

– Huy te lo compro, ven pa’ acá que yo necesito un bulto con esas medidas.

A continuación explicaré los tipos de tacones más comunes, estos vienen de diferentes formas y tamaños, pues la textura y buena calidad depende de su diseñador.

Tacón Kitten: éste es una buena alternativa para una mujer joven, novata, que no está preparada para un tacón de gran tamaño. Es pequeño y son tacones perfectos para situaciones casuales, de paso. Con estos pueden ir practicando el equilibrio que se necesita para manejar otros tacones de mayores centímetros.

Tacón Macizo: es bastante grueso pero no muy largo. Es ideal para que su tobillo luzca delgado, te da altura y estilo sin ser tan fino. Es un tacón muy cómodo y placentero, ya que la planta del pie no siente fricción al apoyarse porque está sostenida por el gran diámetro del cilindro.

Tacón Aguja: es muy largo, empieza con una base gruesa en su nacimiento y se va estrechando. Este tipo de tacón funciona para una variedad de situaciones porque es muy sexy sin importar tu atuendo. Es el más utilizado, por ende abunda en todas las zapatearías.

Después de haber escuchado a mi madre contar lo que había visto en el baño, las “primas Nule” quedamos con la intriga. Intriga que desaparecería muy rápido con la estrategia que nos inventamos. La verdad no recuerdo quien tuvo esa grandiosa idea, pero fue un evento que quedó grabado en mi mente como un tatuaje, es la hora y todavía tengo el recuerdo de aquella imagen.

Fue un primero de enero, estábamos en Cartagena toda la familia. En aquel cuarto se encontraban un grupo de niños inocentes jugando a la guerra de almohadas; Stephanie, Verónica, Alicia, Daniela, Leonid, Cesar Augusto y yo. De repente alguien propuso un “juego”.

– Oigan vamos a amarrar a «Nachito» para verle el famoso “taco”.
– No, no, déjenme en paz- dijo aquel niño mientras ponía sus puños en posición de pelea.
– Anda «Nachito» muéstranoslo, qué pesado eres – decía alguna de las cuatro primas.
– ¡Qué no! Se lo voy a decir a mi mamá – nos decía furioso.

Al rato nos fuimos a la piscina y las mujeres mientras nos bronceábamos creamos un plan. Llamamos a los dos primos más pequeños y los sobornamos. Éramos siente contra uno, así que «Nachito» no tendría oportunidad de ganar la batalla que se le avecinaba. Nuestros padres nos habían dejado a cargo de mi abuela, se acuerdan del post de “la super abuela”. Bueno Tata Yoya cómo es costumbre estaba Pescando (dormitando en la silla), así que no se percataría de la maldad que le haríamos a su nieto.

El plan era que Cesar Augusto y Leonid cansaran a «Nachito», entonces empezaron a jugar a los “caballeros del zodiaco” o cualquiera de esos juego bruscos que tienen los hombres. Cuando ya vimos que «Nachito» estaba agotado, cinco mujeres nos tiramos encima de él. Le agarramos las piernas, los brazos y le quitamos la pantaloneta. Y por fin, por fin le vimos el “chito” a «Nachito». Lo más chistoso fue verlo correr riéndose y agarrándose su “taco” mientras se tiraba a la piscina. Los gritos de él despertaron a mi abuela, que al ver esa escena imitó a la «Gorila» ósea a mi mamá y se tapó la boca con las dos manos diciendo:
– ¡Ay Dios mío! «Nachito» qué “cosón”.

Pasó un rato y nos llamaron para ir a comer pizza, mi abuela se compadeció de nacho y nos exigió que le entregáramos la pantaloneta al “pobre niño” que estaba desnudo en la piscina. Al día siguiente cuando nos habíamos olvidado de lo ocurrido, volvimos a la piscina. Pero está vez el que armaría un complot sería «Nachito». Él convenció a sus dos primos, los mismos que un día antes lo habían traicionado por dinero. Y entre los tres se abalanzaron contra nosotras y nos arrancaron la parte del vestido de baño que cubre los senos. Por ahí dicen que “la curiosidad mató al gato”, a nosotras no nos mató, pero nos pagaron con la misma moneda. Esta vez éramos cinco mujeres corriendo por toda la piscina intentando taparnos los senos con el cabello.

Hace poco nos enteramos por un médico amigo de la familia, que la novia de «Nachito» había ido a su consultorio a decirle:
– Doctor, doctor necesito ayuda. «Nachito» lo tiene tan grande que cuando hacemos el amor me puya el hígado.
-Tráigalo señorita e inmediatamente le operamos el miembro para disminuírselo.
-¡No!, ¿usted está loco doctor? Yo vengo es para que me mueva el hígado un poquito a la derecha.

Espero que se hayan divertido con esta historia, sólo me resta dar un consejo. Pienso que a veces compramos el tacón más lindo, el mejor adornado, el que esté a la moda. Pero luego cuando estamos en la fiesta, en vez de lucirlos nos tenemos que quedar sentadas, pues el tacón no era lo que esperábamos y sólo sirven para lucirlos porque no se puede caminar, ni bailar y menos hacer maravillas con ellos. Por eso antes de comprar, prueba. No andes desesperada buscando el mejor tacón, si ya encontraste uno que aunque no sea el más largo ni el más bonito es cómodo y te horma perfecto, quédate con él. Y aplica lo que yo digo siempre, si un hombre no se ha enamorado de mi es porque todavía no me ha visto correr una maratón en tacones de 12 centímetros de largo.

 

2 thoughts on “Doce centímetros de largo

  1. Ay Carolina, me estaba yo acordando cuando me contaste la historia de Nacho que para hoy ha de ser un hombre hecho y derecho…..si leyera esto….que diría Nacho.

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