Confunde y reinarás Parte 2

Primero lee la primara parte: https://lunaticaro.wordpress.com/2015/02/28/confunde-y-reinaras/

Encontrar el amor hizo que Pedro dejara de utilizar la táctica de la mariquera para conquistar. Él, ni siquiera intentó eso de mostrarse amanerado con Adelaida, una distinguida mujer que lo cautivó desde el primero momento en que la vio. Es más, casi pierde a la que en un futuro se convirtió en su esposa por andar jugando con las tácticas tontas de Don Juan que utilizaba. Una pendejada eso que estaba haciendo, y más pendejas las que se comían ese cuento.

Como sabemos Pedro se montó en un crucero y se convirtió en un fotógrafo navegante, y aprovechaba para repartir a diestra y siniestra caricias a sus tripulantes.  El hombre tenía una colección de fotos de todas sus acompañantes en un álbum llamado “El viajero amante ”.  En ese crucero había recorrido el mundo entero y en cada muelle se llevaba una flor como trofeo. La táctica de hacerse el marica surgió producto del aburrimiento, ya que era tan asombrosamente atractivo que le era muy fácil conquistar, entonces decidió ponerle al juego de la seducción un picante adicional.

Hacerse el marica no fue el único juego que jugó. En su largo historial de actuaciones Pedro se hizo pasar por cantante, actor, millonario, vagabundo, barrendero, casado, capitán del barco, piloto, divorciado, ex convicto y hasta cura. Y quería seguir experimentado porque como el 90% de las veces su táctica le funcionaba, se aburría y aumentaba la dificultad para ponerle más altibajos a su diversión. Cachetadas y patadas en la ingle recibió por el otro 10% de las mujeres que no convenció.

Con Adelaida ninguna de las tácticas le funcionó, y cómo no, si la susodicha había llegado al crucero a relajarse y sólo pensar en ella, no tenía ni la más mínima intención de tener un amorío fugaz, y menos después de haber escapado de uno que por años sus padres le tenían metido entre ceja y ceja.  “Él es el mejor hombre para ti”; “no seas tonta y no lo dejes ir”; “él te ama y está perdidamente enamorado de ti” … Y entonces llega este galán dominicano de medio pelo, a venir a desplegarle todas sus ridículas e infantiles tácticas de seducción.

Les mentiría si les digo cómo la enamoró, porque  Jaime, el que me contó la historia no tenía tan detallado el cuento. Le dije que me consiguiera hablar con Pedro vía Skype, pero aún no he tenido éxito en conseguir esa entrevista virtual. Dice Jaime que hace tiempo no ve a Pedro porque ni Facebook tiene, y cómo no, la gente como él no tienen esas banalidades. En fin, ha sido muy difícil contactarse con el esposo de una duquesa. De la Duquesa Adelaida de la provincia Toledo en España. De pronto no creen este cuento, ni yo cuando me lo contaron lo podía creer, pero si conocieran a la persona que me lo contó, no lo dudarían.

Y cómo no sé cómo la enamoró, en estos párrafos siguientes me lo imaginaré, y crearé una historia de ficción basada en un hecho real…

La historia…

Al verla subir al barco, Pedro sintió un corrientazo eléctrico que le erizó todos los vellos bien bellos que adornaban su cuerpo. Miraba cómo sus labios se estiraban para mostrar una gran sonrisa, mientras le daba las gracias al capitán cuando la saludaba cordialmente inclinándose para besarle la mano. Adelaida solo se percató que Pedro existía cuando lo vio borroso, luego de que sus pupilas se dilataran producto del flash que él acababa de disparar para retratar a la mujer que lo estaba haciendo suspirar.

  • No quiero fotos- le dijo en un acento español fino mientras se alejaba dejando una ráfaga de perfume.
  • ¡Señorita!- le gritó él para hacerla detener.

Ella volteó intrigada

  • La espero en el bar a las 10, sin falta.

Y ahí estaba ella, con los ojos abiertos de par en par por la sorpresa que esa frase tan presumida le acababa de provocar. No pudo responder porque Pedro dio media vuelta y se escabulló entre la multitud. Y esa noche, como era de esperarse, no se vieron. Aunque él ilusamente, por lo acostumbrado a obtener lo que quería, la había estado esperando en el bar. Ahí su fuego interior ardió, se estremeció en lo más profundo al saber que su cacería iba a tener un toque de dificultad. Y eso era lo que más le gustaba a este galán, le atraían irremediablemente las mujeres como ella, Adelaida era del 10%.

Pd: Me acabo de enterar que LunatiCaro cumple 3 años navengando en la web, entonces creo conveniente despegar toda la artillería literaria que he aprendido para festejar a lo grande, por eso esta historia continuará…

LEE 3 PARTE>  https://lunaticaro.wordpress.com/2015/05/26/confunde-y-reinaras-3/

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3 thoughts on “Confunde y reinarás Parte 2

  1. Muy interesante esta historia Carolina. Tienes algo en la forma de escribir que me deja con ganas de más. Me gustaría mucho conocerte, a ver si eres tan genial en persona como en las letras.

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