Machete Kids

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No Kills, como la película que estoy esperando con ansias después de ver que va salir Sofía Vergara disparando con unas pistolas que salen de sus tetas. Además de ver actuar a celebridades como Lady Gaga, Vanessa Hudgens, Lindsay Lohan, Michele Rodriguez, Antonio Banderas, Jessica Alba, Mel Gibson y Charlie Sheen entre otros. !Ups! Ya creo que también los antojé. Bueno, el caso es que este post no es sobre la película, o bueno sí, es sobre una película, pero la de mi vida como estudiante. Se llama: “no sé cómo carajos pasé el colegio”.

El que no ha hecho en un machete en su vida, no es nadie, no existe. No sé porque se le dice así a las “ayuditas” en los exámenes. En la costa todo lo comparamos con un machete. Si tenemos hambre decimos: “tengo filo”, si estudiamos mucho para el examen, decimos: “estoy que corto o estoy afilada”, y si no estudiamos decimos: “estoy relajada, ya yo hice el machete”. Yo me convertí en una maestra en el campo de la metalurgia porque tuve la fortuna de aprender de otra que en su época también fue una maestra, mi mamá.

Es que ella sabe que yo soy inteligente pero más despistada que el mega aeropuerto que van a hacer entre Cartagena y Barranquilla. JAJAJAJA, ¿sí entendieron? Des-pistada… Ósea sin pista. JAJAJAJA. Ay, que chistosa soy ¿cierto?, JÁ… JÁ… Óyeme ¿porque tienes esa cara? No te gustó el cuento, Anda y ¿para que traes ese cuchillo? Oye, cuidado, oyeee…. ¡Auxiliooooo!

En mi defensa digo que no es que yo sea despistada, simplemente que tengo memoria selectiva. Cuando los profesores hablaban yo me concentraba, los miraba fijamente, me gustaba ver como se expresaban, enfocaba su boca por un momento pero me aburría, es que a veces de verdad hablan mucha mierda y ni ellos mismo se entiendes. Los pobres están más enredadores que los poemas de las canciones de Arjona. Miren que no soy tan olvidadiza, en estos momentos me estoy acordando de una vez, que mi profesora de Sociales, Roxana, estaba hablando de no sé qué carajos y se le salió la chapa de la boca y cayó en la mesa de la nerda que se sentaba adelante.

También había otro profesor, Pablito, que nos daba gramática y su preterito pluscuamperfecto nos sabía a cachimba, al igual que él, porque se la pasaba fumando antes de llegar a clase y olía a cigarrillo. Pero claro, por ser españolete y el coordinador del colegio no se le podía decir: “no fume, las niñas no soportan su olor”. Para rematar era adicto a comer semillas de girasol en clase, y cuando se ponía frente a las nerdas que se sentaban adelante, hablaba y escupía los trocitos de semilla en sus caras. Ese es el problema de los españoles y su lengua pegada para pronunciar la s y la z, teníamos varios de esos. Conclusión: como no se podía abrir los paraguas para contrarrestar los “efectos de lluvia” que hacían los profesores al hablar, la primera fila de mesas era la última que se llenaba, todas preferimos mantener una distancia prudente de cualquier accidente propiciado por la boca de un profesor. Ah, eso sí, la que llegara tarde, pailas, le tocaba aguantarse. Ese fue el motivo por el cual exigí que no me llevara más al colegio mi tía Mary, ya que además de hacerme pasar pena porque no tenía ningún pudor y manejaba el carro en pijama, tetas sin brasier y espelucá, siempre llegaba quince minutos tarde o más.

Mi memoria selectiva siempre me llevaba a que se me “olvidara la lección”. Entonces a mi mamá no le quedó de otra que “ayudarme”. Ella me hacía mil cuestionarios, me preguntaba día y noche, pero nada, hasta a ella misma yo le hacía machete. Mientras me hacía las preguntas yo la engañaba y le decía unos disparates para envolverla, y así ella misma terminaba diciéndome la respuesta. Por eso al terminar de “estudiar” conmigo, me decía.

– Bueno, trae acá el borrador. Vamos a escribir las fórmulas aquí. Pero cuidado te vas a dejar coger Carolina. Es sólo por sí acaso.

Qué condescendiente mi mamá. Yo aprendí de ella, y luego me volví una experta. Yo hacía machete en todos lados con una letrica diminuta, tan ilegible que luego en el examen ni yo misma la entendía. Claro, a eso adicionándole que tengo la letra igual de bonita que la de un médico borracho y escribiendo con la mano izquierda. Los machetes los escribía en la parte de atrás de la calculadora, en el antebrazo, debajo del uniforme, en los zapatos, en el borrador y llegué al punto de metérmelo dentro del reloj. Dejé de escribirlo en el pupitre porque yo no sé porqué la verdad, pero los profesores siempre me cambiaban de puesto. “Claro, si te ponías en la última fila, allá atrás donde ni te veías, y ponías una cara de ternera degollada cuando te cambiaban de puesto porque obviamente sería más difícil sacar el machete”- pinche consciencia ¡CÁLLATE!

Hoy confieso que de los dos millones de machetes que hice cuando no estudiaba, el 99.9% no me sirvieron para un carajo. Osea lo peor y más denigrante de todo es que yo hacía mi machete con “tanto esfuerzo” y la mayoría de esos exámenes los ganaba con una nota bajita o los perdía. Nunca un machete me sirvió para sacar un 10. O bueno sí, el único examen en el que un machete me sirvió y que pasé con 10 fue casualmente uno de Sociales, pero por la sobrina de la profesora, la misma de la chapa. Ella le robó el examen a la tía y se lo repartió a todo el mundo. Obviamente nos pillaron, es que eso no fue un machete, eso fue un machetoton, mejor digamos que la espada de Highlander el inmortal le quedó chiquita.

Pues sí, a mí las “ayuditas” no me ayudaron mucho. Unos porque los machetes eran ilegibles, otros porque me daba miedo sacarlos, otros porque había escrito los temas errados en el, y otros porque sí, porque la vida es así, cruel con nosotros los normales, con los que no somos caletas sino echadores de paco, cuenteros y habladores de mie… Seguramente si en mi colegio me hubieran dado un “Buen Consejo” todo sería diferente. Ellos han debido darse cuenta de mi vocación cuando yo pedía otra hoja en el examen de Español, para que así siguiera escribiendo sandeces. Así, seguramente esto de ser escritora lo hubiera descubierto hace rato, no hace una año.

El hecho es que me di cuenta de que realmente era inteligente cuando en cada semestre, tenía hasta cinco materias por recuperar y al final todas las pasaba, mi papá me amenazaba con venderme la yegua y me ponía las pilas y estudiaba bastante, y sin machete ni nada pasaba los exámenes. O bueno, espero que haya sido por mi inteligencia y no por los “detallitos” que mi mamá les mandaba a las profesoras. El caso es que nunca perdí un año, ni en el colegio, ni en la universidad. Si acaso estadística. Es que me toca aceptarlo, soy mala, que digo mala, requete mala en matemáticas. Yo creo que la única tabla de multiplicar que me sé es la de 1, las del 2, y la del 3… Ah no, también me sé la del 4… Claro que yes… Ay, también la del 5. ¡Oh! no soy tan mala como creía. Y también me sé la del seiii… No, no, esa no, de vaina llego hasta la del 5… Y por supuesto que me sé la del 69, esa no es para nada difícil.

La verdad yo siempre he tenido alma de mago, mi alter ego es el nombre femenino de Merlin, es decir: “Merlina, mujer divida”. Soy maga porque siempre ando con el as bajo la manga. Machete o no, siempre sacó una excusa para todo.

-Ay, pero pa’ qué voy a estudiar sí ya tengo el machete escrito ahí, mejor me pongo a ver a Dragón Ball, (estaba e enamorada de Goku) o a Sailor Moon.

– Anda pero para que me voy a preocupar por estudiar, de todos modos cuando salga voy a conseguir trabajo por pura palanca.

Y cosas así por el estilo. Cómo la vez que me preguntaron en la clase de inducción en mi carrera.

– Y usted señorita, ¿porqué escogió estudiar Comunicación Social y Periodismo?

– Bueno, sencillamente porque me gusta la relaciones interpersonales, el periodismo y …. (porque en estos momentos lo único que tengo claro es que no me gustan las matemáticas).

Lo que está en paréntesis me hubiera gustado haberlo dicho, es de esas cosas que se te ocurren después y que desearías un control remoto para retroceder esos momentos.

Siempre he llegado tarde a todo, hasta el día de mi grado llegué tarde. Por eso futuro esposo, primero que todo, no me gustaría llegar tarde a tu vida, aunque uno no llega ni tarde ni temprano a la vida de alguien, simplemente llega a tiempo. Segundo que todo, el día de la boda, si llego una horita tarde, no te asustes, no creas que me arrepentí y que agarrarré los tiquetes de la luna de miel y estoy bailando con el vestido de novia en las playas de Ibiza, no, no te confundas, llegó tarde pero llego. Y ahora que recordé eso de los grados, me acabo de dar cuenta de que siempre que recibo un diploma de algo, ya sea de colegio o de universidad, a mis amigos se les mete un “aplaudamos y gritemos apenas mencionen a Carolina”. Qué impresión, se vuelven locos. Ahora que me gradúe de la universidad de la vida por favor, no haga escándalos, me hacen sentir una de dos, o “bruta, nojoda, por fin te graduaste” o ” te queremos Caro, te queremos”.

Pd1: futura hija mía, reza para que tu papá sea inteligente mijita, con las matemáticas y esas cosas, y le heredes algo. Porque por acá la vaina está complicada. Imagínate, del mío heredé la mamadera de gallo y el amor a la naturaleza, y de mi mamá, la machetera, la sonrisa, la verraquera… Y la frase: “el pan de quema en la puerta del horno”.

PD2: Los que no me conocen personalmente y creen que lo hacen porque que leen mis historias y eso, pues les digo que esto no es ni la cuarta parte de lo que soy, con decirles que soy más impredecible que los Tuits de Álvaro Uribe.

Pd3: llevo 230 páginas de La Fortuna, mi novela. Y el día que conté las paginas grité y me fui de parranda porque me dije a mi misma: “mimisma, relájate con tanta escribidera que te va a dar una vaina”.

PD4: aquí les dejó el link de la película, para ahorrarles el trabajo de entrar a Google y buscarla. Y sepan, queridos lectores, que todo lo que acaban de leer arriba, lo escribí un lunes festivo, a las 2 de la mañana. Ahora son las 2:40 y estoy poniendo este punto final en estos momentos…

http://movies.yahoo.com/video/machete-kills-trailer-1-154241764.html

PD5: ¡que viva el Machete! Y la tabla de multiplicar hasta el 5.

PD69: comPártelo en Facebook y Twitter, en el botón de abajo.

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One thought on “Machete Kids

  1. Los paisas no dicen machete sino pastel…. son unos magos pa la gastronimia. No les gusta la metwlurgica

    Pd1: llevo ya varios años esperandote.

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